camara forestalLa Cámara Forestal Dominicana rechaza totalmente la Resolución No. 004-2015 emitida el pasado día 6 de agosto por el Consejo Municipal de Jarabacoa mediante la cual prohíbe por diez años el aprovechamiento del Pino Criollo (Pinus occidentalis)  en su territorio municipal.

Nuestra organización no admite bajo ningún concepto que se hayan utilizado argumentos sin base científica, ni técnicas, ni experimentales, para justificar dicha medida, aduciendo el supuesto peligro en que se encuentra esta especie o que los tratamientos silviculturales en áreas quemadas sean dañinos a la misma.

Esta medida desconoce el impacto extremadamente positivo que ha tenido en todo  el territorio nacional la participación del Sector Privado, la empresa forestal privada de pequeños y medianos productores agroforestales, unidos y con el apoyo  legal y regulación técnica del Estado Dominicano en restablecer más de 150,000 hectáreas de bosques naturales y plantados mediante el manejo forestal sostenible, acción que llevó a cambiar la decadente cobertura forestal del año 1973 de 22% al 39% reportado por la FAO en el año 2012. En menos de 30 años el país ya ha ido adoptando el desarrollo de una «cultura forestal» empresarial y medioambiental modelo en la región.

Reconocemos y nos unimos al interés de la población de Jarabacoa de proteger sus recursos forestales, pero en nuestra historia está demostrado que la prohibición fue la principal causante de la pérdida de los bosques en el país y la generadora de la enemistad que existió entre el campesino y el árbol. “Nadie cuida lo que no le da beneficios…”  decían nuestros agricultores y desde el inicio del Plan de Manejo del Pino Criollo en La Celestina hasta hoy,  son más de 10,000 las familias que vivimos del bosque, aportando el 20% de la madera que demanda el mercado local, mejorado con ello la calidad de nuestros bosques y recuperando el interés de nuestros agricultores por los proyectos forestales.

Lamentamos que los promotores de esta medida ignoraran esta verdad o no consultaran a los organismos internacionales, que hoy ratifican y promueven la exitosa experiencia dominicana como ejemplo en otras latitudes con varios «Casos Ejemplares de Manejo Forestal Sostenible» certificados por FAO en 2008 a nivel de Latinoamérica y el Caribe.

La medida tomada por el Consejo Municipal de Jarabacoa es absurda y mal intencionada, por lo que no nos deja otro camino que enfrentarla decididamente y procurar la continuidad del manejo forestal sostenible, la generación de empleos y el bienestar de los productores de las zonas rurales.

Además, los denunciantes desconocen totalmente los valores agregados y adquiridos por las empresas forestales y pequeños productores agroforestales del país que le aportan gratis a la nación los «Servicios Ambientales de los Ecosistemas Forestales Manejados Sosteniblemente» como son regulación de la infiltración de agua lluvia, regulación de caudales en las microcuencas, captación carbono para reducir las emisiones CO2, restauración de suelos degradados y erosionados, recuperación de habitas para fauna silvestre anteriormente deteriorados o inexistentes, aumento de la biodiversidad y fortalecimiento de las especies nativas en áreas protegidas disminuyendo la presión de la población, aumento de la biodiversidad con la conservación y mejora de suelos de montañas, belleza escénica y aporte de senderos forestales para el paisajismo para servicio del ecoturismo, regulación de la temperaturas, los vientos y garantía de un aumento de cobertura forestal permanente y de calidad, entre otros servicios de los bosques manejados. También deben saber que es totalmente ridículo vincular la sequía actual a la existencia o no de bosques en el país, pues se trata de un fenómeno continental que lo sufrimos en el caribe centro américa y norte de Sudamérica con igual intensidad en estos momentos. En estas magnitudes el fenómeno ocurrió para la sequía histórica del centenario de 1944 cuando el país tenía más del 70% con excelente cobertura forestal.

La Cámara Forestal Dominicana apoya enérgicamente al Ministerio de Medio Ambiente  y  su Viceministerio de Recursos Forestales, con su posición responsable y profesional que ha manifestado en los medios,  afirmando su responsabilidad y con criterios, como autoridad superior en la regulación del manejo sostenible de los bosques en la República Dominicana.